Sueños Rotos: La Búsqueda de Justicia Policial y Sus Desafíos

Sueños rotos de justicia policial

Familiares y amigos de Ariel Goyeneche se manifestaron frente a Tribunales en Paraná para renovar los reclamos de justicia, a dos años de la muerte del hombre de 38 años. El fallecimiento ocurrió durante un operativo policial de reducción que comenzó en calle Piedrabuena y terminó a varias cuadras, en la vereda frente a la Comisaría Segunda, donde Goyeneche murió por asfixia por compresión mecánica, según reveló la autopsia.

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En las últimas horas, los concentrados en la explanada del Palacio de Justicia exigieron celeridad en la resolución de la causa y condenas efectivas para los tres policías imputados. Marco Chacón, amigo de la familia que sigue de cerca el caso, señaló las responsabilidades del Estado, la Policía y el Poder Judicial en la investigación que lleva el fiscal Santiago Alfieri.

Basta de palabras

Sobre el proceso judicial, Chacón fue contundente: “Qué decir que no haya dicho ya hasta la fecha, en todos estos dos años; en este transcurrir dijimos muchas cosas. Todo lo que teníamos que decir está dicho, ahora lo que hay que hacer es acción. Lo que quisiera es ver el juicio lo antes posible, lo que quisiera es que los responsables de la muerte de Ariel estén presos, como debe ser; me encantaría que estuvieran en prisión preventiva, pero bueno, es soñar demasiado que la policía actúe como debe o que la justicia actúe como debe con tres efectivos policiales, ¿no?”. Y agregó: “Tendrían que estar en preventiva y no lo están, pero bueno, que ya el juicio se haga y que esto tenga el cierre que tiene que tener, es lo mínimo que tiene que pasar es decir, hacernos cargo”.

Hacerse cargo

Chacón planteó que “lo decía hoy a la mañana en otra radio colega esto de hacerse cargo, porque no soy quien para decir si estos policías son buenas o malas personas, no es mi juicio ese, no tengo que valorarlos en ese sentido pero sí tengo que valorarlos como empleados del pueblo, yo soy del pueblo, o sea como mis empleados hicieron todo muy mal, y deberían dar un paso al frente y reconocer que hicieron todo mal, bancarse el castigo que corresponda y hacer lo que hay que hacer”. En ese “hacerse cargo”, manifestó “lo mismo para el fiscal, lo mismo para el ministro de Seguridad, lo mismo para todos. Muchachos, cada quien haga lo que tiene que hacer. Pero háganlo, dejemos de dilatar las cosas”.

Presencia como acto de rebeldía

Consultado sobre si se sintieron acompañados por las autoridades, respondió: “No ¿cómo el poder nos va a acompañar en contra del poder? No hay manera. Estamos acá en un acto de rebeldía también, de alguna forma, porque, convengamos que las políticas que lleva adelante toda la administración estatal el día de hoy va para otro lado, es una cuestión punitiva, una cuestión de que a quien piensa distinto hay que darle palos para que aprenda, para reprimirlo, para lo que sea, y fue lo que aplicaron esa noche con Ariel, que era un tipo drogado y dijeron bueno este está en crisis porque está drogado vamos a darle y le dieron y nos arrebataron a una gran persona”.

Prejuicio y generalización: el gran problema

Sobre la intervención policial, destacó: “El gran problema que tiene el autoritarismo, el prejuicio y la generalización, porque decir ‘todos los drogadictos, son iguales’, es una generalización, y las generalizaciones son autoritarias, y el autoritarismo es la palabra de esta gente entonces, ¿acompañarnos? no, no nos acompañaron, de hecho le dieron largas a la situación porque si ellos realmente tuvieran un don de gente como corresponde no hubieran hecho una exhumación del cuerpo de Ari, no lo hubiesen mandado a Buenos Aires, no hubieran aceptado las consecuencias como venían y se terminaba el problema”.

Sobre la respuesta del Poder Judicial, Chacón dijo: “La misma respuesta, la Justicia y el Poder Judicial tiene sus tiempos, no son los tiempos del pueblo, no estoy tirándole el fardo encima al fiscal Alfieri, que creo que la investigación la hizo como corresponde, los datos aparecieron como corresponde; después están las trabas del Poder Judicial”.

La doble vara

Chacón focalizó su mirada sobre el accionar de las autoridades: “Todo eso de lo que se quejan los fiscales y la Policía, de que los defensores hacen esto o hacen lo otro, lo están haciendo ellos, o sea, la doble moral, la doble vara”. Y añadió que es “porque estamos bajo una administración, en los tres poderes, que hablan de que el que las hace, las paga, bueno, a ver, que paguen los que le hicieron. Yo quiero ver que paguen los que lo hicieron”.

Insistió en que “es lo único que estoy pidiendo. No pido ‘ojo por ojo y diente por diente’, como ellos tampoco debían haberlo hecho al estilo Ley del Talión con Ariel o con ningún otro pibe. La Ley del Talión no muchachos. La policía tiene que ser protectora de la sociedad. Si alguien está cometiendo un ilícito, le ponen las esposas, lo suben al patrullero y lo lleva al calabozo. En el caso de Ariel hubiese sido mejor en un hospital, pero bueno, en el calabozo estaría vivo todavía”.

Finalmente, resaltó: “Hacé lo que tenés que hacer, no quieras ponerte el uniforme y pensar que con el uniforme vienen tus poderes punitivos, no sos el punisher de nadie, lo que tenés que hacer es cuidar a la gente y no lo hiciste”.

Los imputados

Los efectivos David Vázquez y Lisandro Romero, que integraban la patrulla que trasladó al joven hasta la comisaría, y el oficial Alan Vázquez, que estaba a cargo de la dependencia en el momento del hecho, fueron imputados por el fiscal Alfieri. Los dos primeros pasaron a disponibilidad por disposición del ministro de Seguridad y Justicia, Néstor Roncaglia.

El caso

Goyeneche tenía 38 años cuando, en un procedimiento de reducción, murió rodeado de efectivos en la vereda frente a la Comisaría Segunda. El informe concluyó que “la muerte de Ariel Alejandro Goyeneche, se produjo por una Asfixia mecánica por compresión toraco abdominal”.

La defensa de dos de los policías involucrados sostuvo, tras expresar su respeto a la familia, que “la autopsia es sumamente cuestionable, y que el fallecimiento no se produjo por acción de sus defendidos”. Para la defensa, la “autopsia fue incompleta e insuficiente, a tal punto que se presentó existiendo estudios pendientes” y manifestó que “en los próximos días solicitarán distintas medidas de prueba”.

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