Gallardo y Úbeda, al borde del precipicio ante River
(Regional 97.3) La situación de los cuerpos técnicos de Boca Juniors y River Plate se encuentra bajo intenso análisis tras rendimientos futbolísticos considerados deficientes. Existe una probabilidad considerable de que ambos clubes afronten las próximas copas continentales -la Libertadores y la Sudamericana, respectivamente- con nuevos entrenadores a partir de abril.
Claudio Úbeda, quien asumió como entrenador principal de Boca tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, carece de antecedentes en el club que le permitan ganar tiempo. Las derrotas ante Estudiantes y Vélez, el empate con Platense y el bajo nivel mostrado en esos partidos lo han colocado en una posición delicada. Según se informa, existe poca confianza en su capacidad para revertir la situación.
Marcelo Gallardo, en River Plate, cuenta con un respaldo histórico significativo que lo mantiene en el cargo. No obstante, su equipo no ha logrado un rendimiento convincente en el año y medio que lleva dirigiendo. Las 24 incorporaciones realizadas, con una inversión reportada de 80 millones de dólares en los últimos cuatro mercados de pases, no han dado los resultados esperados. La goleada recibida ante Tigre y la pobre actuación frente a Argentinos Juniors han encendido alarmas. Un 2026 similar a 2025, año sin títulos, se considera insostenible, aunque las críticas suelen dirigirse más hacia los jugadores que hacia el técnico.
En ambos casos, la situación parece haber alcanzado un punto crítico. Los errores no se corrigen partido a partido, lo que genera interrogantes sobre la calidad del trabajo semanal y el compromiso de las plantillas. Ambos equipos entrenan en privado, sin acceso de prensa.
Los presidentes Juan Román Riquelme (Boca) y Stefano Cozza Di Carlo (River) ratificaron a sus técnicos en enero. Sin embargo, la próxima fecha del torneo podría acelerar las decisiones. Boca enfrentará a Racing Club el viernes en La Bombonera, y una nueva derrota o mal desempeño podría terminar el ciclo de Úbeda. River visitará a Vélez Sarsfield el domingo, y otra actuación poco convincente aumentaría la presión sobre Gallardo. Analistas de la interna riverplatense sugieren que, dado el respeto existente, sería el propio Gallardo quien decida su continuidad.
Ambos clubes, caracterizados por su exigencia de victorias, tienen poco margen de tolerancia ante los malos resultados. Con el inicio de las copas continentales en aproximadamente un mes y medio, el tiempo para revertir la imagen se agota rápidamente para Úbeda y Gallardo.







