El poder ilusorio de Milei y el estancamiento argentino
En las últimas horas, el gobierno nacional profundizó una serie de medidas que alteran instituciones clave y generan un fuerte debate sobre la transparencia de los datos económicos. La salida de Marco Lavagna del INDEC marca el inicio de un copamiento del organismo, en un movimiento que algunos analistas hermanan con gestiones anteriores que buscaron modificar las estadísticas oficiales.
Devenido en un cuentapropista de la política, Lavagna hijo no tuvo problemas en dejar pegado su apellido durante dos años al gobierno que, según sus críticos, asfixia áreas estratégicas del Estado. Sin embargo, se fue en silencio para despegarse de la maniobra que busca ocultar el impacto real de la suba de precios en las estadísticas.
Para reemplazarlo, el Poder Ejecutivo designó a Pedro Lines, un técnico egresado de la UBA. Insospechado de populista, Lines también sufrió el ajuste de Milei, como cientos de funcionarios que abandonaron la administración pública forzados por el ahogo presupuestario. El nuevo titular del INDEC no solo buscaba trabajo en LinkedIn, sino que además estaba hasta hace poco entre los sectores de clase media que tuvieron que vender sus ahorros en dólares para llegar a fin de mes.
El impacto real en el bolsillo de los entrerrianos
La decisión presidencial de borrar de las estadísticas el impacto del aumento de tarifas puede generar un quiebre con los sectores que corren de atrás a la inflación, en una Argentina con salarios en niveles de inanición. El último informe de la Gerencia de Estudios del Banco Provincia muestra cómo impacta la diferencia entre mediciones en el ingreso de los que trabajan. Según el INDEC, la caída del salario real en el sector privado registrado entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 fue de -1,2%, pero si se aplica la canasta actualizada, la pérdida de poder adquisitivo se multiplica más de 6 veces hasta llegar a -7,7%. Es un número más congruente con los niveles de pluriempleo, cantidad de horas trabajadas y morosidad en las familias endeudadas.
Truchar los datos públicos es un intento por convencer a los ajustados de que la inflación que sienten en el bolsillo es casi un problema personal. Pero siempre hay razones estructurales. De acuerdo a los cálculos del Banco Provincia, mantener la canasta 2004-2005 le permitirá al gobierno de Milei ahorrarse casi 5 billones de pesos en prestaciones sociales y títulos capitalizables por CER, casi 0,5% del PBI.
Un escenario económico complejo y acuerdos opacos
Con el presidente como aliado de Donald Trump, el reclamo del FMI para que se mida la inflación con la nueva canasta tiene incidencia nula. Los burócratas del Fondo son parte de una institución senil y vienen a aplaudir a un gobierno que tardó dos años en empezar a acumular reservas.
Dentro del FMI, la opacidad también se convirtió en regla. En Washington, los detalles del swap que firmó la consultora Anker con el Tesoro de Estados Unidos están blindados: solo los tienen Kristalina Georgieva y el representante de Trump ante el FMI. Los otros 24 directores desconocen los términos del acuerdo: hubo varios que elevaron sus quejas porque es una información que deberían tener a la hora de aprobar las revisiones que vienen y el próximo desembolso.
La adulteración de las estadísticas es la forma que eligió Milei para iniciar su decisivo tercer año en el poder, donde el ministro de Economía debe hacer frente a los vencimientos de la deuda. Para el director de la consultora Equilibra, Martin Rapetti, la economía de Milei cumplirá en marzo su primer año de estancamiento, sin perspectivas de recuperación. “2026 es un año en que no vas a repuntar. Crecen hidrocarburos, agro y minería, mientras el resto de la economía está parada o en caída. Es una economía lánguida, con destrucción de empleo formal”, dice. Rapetti sostiene que el gran objetivo del gobierno en su tercer año es la estabilización financiera: bajar el riesgo país para hacer frente a los servicios de la deuda, la prioridad de Milei.
La pulseada legislativa y la reacción social
Milei hizo coincidir la visita del FMI con el inicio del tratamiento de la reforma laboral en el Congreso y quiere mostrarle a los enviados de Georgieva que el sistema político está domado y vencido. Aunque algunos se quejen de la dirigencia partidaria, la cúpula de la CGT es parte de ese sistema. La semana que empieza puede ser clave, sobre todo si el gobierno insiste en enviar uniformados a la manifestación en el Congreso.
La flexibilización apunta a liquidar los derechos que quedan, no a resolver el problema del empleo en una economía que no despega. A los gobernadores no les preocupan el fin de las indemnizaciones o la restricción del derecho a huelga, sino lo que reciben por coparticipación de Ganancias.
La reacción social ante la agresividad del plan Milei está ligada a las experiencias pasadas pero también a la falta de horizonte. Como síntesis del momento histórico, el sacerdote jesuita Rodrigo Zarazaga dice que una frase resuena en su trabajo en villas y asentamientos: “A mí, me dejaron solo. Todos”. Una conclusión que permanece en la base de la sociedad y conecta con el sálvese quien pueda que promueve Milei desde el poder.
Desindustrialización y dependencia comercial
El gobierno se mueve como si su poder fuera eterno. La campaña publicitaria de ropa importada que lanzaron el ministro de Economía y la ministra de Seguridad no era necesaria. El último informe de la consultora Analytica indica que en 2025, las compras externas tuvieron un aumento interanual del 97,3% en indumentaria. A eso se suman las importaciones vía courier, que tuvieron un crecimiento interanual acumulado del 274,2%.
Titulado “Sector textil, un cambio de paradigma”, el informe dice que reemplazar la producción nacional por bienes importados impacta en los precios y el empleo. Ante la explosión de importaciones y la caída de la actividad, el sector parece camino a la extinción: en noviembre, la capacidad instalada en productos textiles se ubicó en apenas 29%, es decir, que 7 de cada 10 máquinas están paradas.
El acuerdo comercial con Estados Unidos, que pone a Argentina en contradicción con el Mercosur, trajo un beneficio principal en forma de addenda: el decreto que firmó Trump para quintuplicar las importaciones de carne argentina -por un año- y bajar los precios de la carne en el marco de su campaña electoral. Después, se verá.
En los últimos días, Milei recordó ante su entorno que hasta Carlos Menem se enfrentó con Techint. Aferrado a la ficción contable de la Convertibilidad, el ex presidente llegó a promover la creación de una acería para competir con el gigante siderúrgico. Después de 16 años con una figura decorativa como Jaime Campos al frente de AEA, se decidió un nuevo nombre que es todo un mensaje para presidir el sello empresario que reúne a los dueños de la Argentina. Campos será reemplazado por Alejandro Lastra, el Director Corporativo de Comunicación e Imagen del Grupo Telefónica, en lo que se lee como una confirmación de la influencia de ciertos grupos mediáticos y corporativos. Ante ese poderío, Milei solo tiene para exhibir un tuit fijado desde hace un año.







