Amenazas e intento de incendio contra dos familias en campo entrerriano
Hombre irrumpió en puestos rurales de Villa Paranacito, retuvo a dos familias e intentó incendiar las viviendas
En las últimas horas, dos familias correntinas que trabajan en un campo en las afueras de Villa Paranacito vivieron una verdadera pesadilla cuando un desconocido irrumpió violentamente en el establecimiento rural, ubicado a un kilómetro de la ex ruta 46. El sujeto las amenazó e intentó incendiar sus viviendas con los integrantes adentro. El violento episodio se extendió durante más de una hora y el agresor finalmente fue detenido.
Miguel Sekaf, arrendatario del campo “Los Ceibos”, contó que dos de sus empleados, de 25 y 36 años, oriundos de Corrientes, vivieron momentos de terror junto a sus familias, incluidos menores de edad. Todo comenzó cuando un hombre de 48 años con domicilio en la zona del Delta de Tigre, provincia de Buenos Aires, ingresó a uno de los puestos mientras la familia cenaba. Pateó la puerta que estaba sin llave y entró, aparentando estar muy alterado.
“Primero pidió ayuda, después obligó al matrimonio que estaba ahí a que lo encerraran. Tenía toda la ropa mojada y una mano ensangrentada, vendada con una camisa. Daba a entender que tenía un arma debajo de esa camisa”, relató Sekaf a este medio.
La escalada de violencia
El agresor luego obligó a los ocupantes de la primera vivienda a llamar al capataz de 36 años, que se encontraba en otro puesto a unos 50 metros. Cuando este llegó, el intruso exigió que llamaran a la Policía, argumentando que lo estaban siguiendo. La situación escaló cuando el hombre, aparentemente fuera de control, intentó prender fuego los colchones en el primer puesto.
Luego se trasladó a la segunda vivienda, donde también estaba la esposa y los hijos del capataz, y repitió su accionar en la cocina, encerrando a las víctimas en el baño mientras intentaba iniciar el fuego. Incluso llegó a amenazar con hacer explotar una garrafa de gas, aumentando el pánico entre los presentes.
La reacción de las víctimas y la detención
“Cuando el puestero y el capataz vieron que no tenía ningún arma en la mano, decidieron actuar: lo arrebataron y redujeron”, explicó el arrendatario. Para ese momento, ya habían logrado alertar a la Policía. Los propios trabajadores lograron dominar al agresor antes de la llegada de las fuerzas de seguridad, temiendo que la situación pudiera agravarse hacia sus hijos y mujeres presentes.
“Fue un momento muy intenso, complicado, traumático para los chicos y las familias”, señaló Sekaf, quien agregó que una de las empleadas manifestó su deseo de abandonar el puesto tras lo ocurrido. “Nunca había pasado algo así”, enfatizó.
Tras el violento episodio, las víctimas se encuentran “un poco más tranquilas” pero analizan seriamente su futuro laboral, evaluando si continuarán en el puesto rural o retornarán a su provincia de origen.
El detenido fue trasladado a la jefatura policial de Islas del Ibicuy y la denuncia se radicó en la misma noche de los hechos. La investigación quedó en manos del fiscal de Villa Paranacito, Gastón Popelka, quien tomará declaración testimonial al encargado y al capataz del establecimiento Los Ceibos. (APFDigital)







