Caputo busca más dólares pese a la acumulación en el sistema
Los depósitos en dólares del sector privado continuaron creciendo en el sistema financiero argentino y alcanzaron nuevos máximos históricos. De acuerdo con datos del Banco Central, en las últimas mediciones el stock llegó a 38.367 millones de dólares, tras un incremento interanual del 24 por ciento.
El organismo que conduce Santiago Bausili detalló que la suba se distribuyó “en partes similares entre depósitos en cajas de ahorro y colocaciones a plazo fijo”. Con esa dinámica, el sistema financiero consolida una tendencia de expansión de los pasivos en moneda extranjera que se observa desde hace varios meses.
El crecimiento de los depósitos en dólares se combinó con un aumento del crédito en esa misma moneda. Según el Banco Central, los préstamos al sector privado subieron 326 millones de dólares y alcanzaron un saldo de 20.245 millones. En términos interanuales, la expansión ronda el 50 por ciento.
En el período anterior, el movimiento había sido incluso más marcado. En esa ocasión, los depósitos del sector privado habían crecido 956 millones de dólares, mientras que los préstamos en dólares aumentaron 1.340 millones. Este comportamiento ocurre en un contexto en el que el tipo de cambio oficial se mantiene dentro del esquema de bandas definido por el programa monetario.
El ministro de Economía, Luis Caputo, insistió en esa línea al afirmar que “no hay razones para que el dólar se dispare”, en referencia a la evolución del mercado cambiario bajo el nuevo esquema de flotación. Caputo pidió públicamente que los argentinos lleven sus dólares al sistema bancario y advirtió que mantenerlos fuera del circuito formal perjudica a la economía del país. “Ustedes están perdiendo plata… pero el que más pierde es el país”, afirmó el funcionario al referirse a los ahorros en divisa estadounidense guardados fuera del sistema financiero.
En paralelo a la expansión de los depósitos en moneda extranjera, el Banco Central informó que las reservas internacionales mostraron un aumento de 1.062 millones respecto del mes anterior, finalizando en 45.566 millones de dólares. El organismo explicó que el incremento se debió principalmente a las compras de divisas en el mercado.
En pesos retroceden
Mientras los depósitos en dólares continúan en expansión, los agregados en pesos muestran una dinámica más irregular. Según el informe de la consultora LCG, los depósitos privados en moneda local cayeron 1,1 por ciento en términos reales durante el último mes medido, considerando una inflación mensual estimada en 2,6 por ciento.
La consultora señaló que “los depósitos en pesos cayeron por segundo mes consecutivo (-1,1% m/m real), principalmente por una baja estacional en las cuentas a la vista (-2,8% intermensual real)”. Aun así, si se corrige ese efecto, el total de depósitos habría crecido 0,9 por ciento mensual en términos desestacionalizados.
Dentro de los depósitos a la vista se registraron bajas tanto en cuentas corrientes como en cajas de ahorro. “Se observaron caídas tanto en cuentas corrientes (-2,5% m/m real) como en cajas de ahorro (-3% intermensual real)”, detalló el informe. En la comparación interanual, ambas categorías también muestran retrocesos. Las cuentas corrientes acumulan una caída de 7,6 por ciento real, mientras que las cajas de ahorro registran una baja de 0,8 por ciento.
Los depósitos a plazo fijo, en cambio, mostraron una dinámica diferente. En el mes analizado crecieron 1,9 por ciento mensual real y acumulan un aumento interanual de 31,1 por ciento. En el mismo período, las inversiones con opción de cancelación anticipada sufrieron una contracción significativa: “sufrieron una baja de 48,9% real en el mes y acumulan una baja de 91% respecto del mismo período del año anterior”, señaló LCG.
La evolución de los depósitos se da en un contexto de tasas reales negativas. La consultora indicó que “durante el último mes las tasas pasivas se mantuvieron relativamente en línea con los niveles anteriores”, aunque “continúan en terreno marginalmente negativo, principalmente por la aceleración de la inflación en los últimos meses”.
Para LCG, el escenario de corto plazo depende en gran medida de la estabilidad cambiaria. “La continuidad de este anclaje de expectativas cambiarias debería seguir favoreciendo el crecimiento de los depósitos en pesos, incluso con tasas pasivas reales que en los últimos meses se mantuvieron en terreno negativo”, señaló el informe. Sin embargo, también advirtió sobre los factores que podrían alterar ese equilibrio. “La acumulación de reservas parcialmente apalancada en deuda genera dudas sobre su sostenibilidad. Cualquier cambio que afecte estas variables podría modificar las expectativas y tener impacto en la dinámica de los depósitos”, agregó.
Según LCG, los préstamos al sector privado cayeron 1,3 por ciento en términos reales en el último mes, lo que marca el segundo mes consecutivo de retroceso. A pesar de esa caída mensual, el crecimiento interanual se mantiene elevado y alcanza 19,9 por ciento. La contracción estuvo explicada tanto por el financiamiento al consumo como por el crédito a empresas.
El informe también advierte sobre el deterioro de la calidad del crédito. “La irregularidad del crédito de las familias volvió a aumentar y alcanzó el 9,3%, acumulando 15 meses consecutivos de suba”, señaló la consultora.
Según el análisis, ese incremento está vinculado a un escenario de tasas elevadas y deterioro de los ingresos reales. “Esto se explica por tasas de interés activas que se mantienen en niveles elevados, en un contexto de salarios estancados e incluso en retroceso”, indicó. En ese marco, LCG plantea que el financiamiento al consumo podría seguir enfrentando restricciones en los próximos meses. “Con un ratio de irregularidad récord en la deuda de las familias y una dinámica salarial débil, es probable que el financiamiento al consumo continúe enfrentando limitaciones”, sostuvo la consultora.







