Wall Street gesta la crisis que cierra las puertas a Argentina
El mercado internacional le cerró las puertas a la administración de Javier Milei y a las provincias para cualquier posibilidad de acceder a financiamiento, mientras se gesta una crisis financiera global que combina los temores a quiebras por la irrupción de la Inteligencia Artificial con señales de estanflación, a partir de la disparada del precio del petróleo.
En las últimas horas, los mercados están pendientes de las noticias, especialmente sobre la evolución del conflicto que iniciaron Estados Unidos e Israel en Medio Oriente y que dispararon el precio del crudo por encima de los 90 dólares el barril.
La tormenta perfecta en Wall Street
El desplome del 8% en el valor de las acciones del mayor fondo de inversión global, BlackRock, empezó a reflejar el contagio del temor de que la Inteligencia Artificial provoque el cierre de empresas y la pérdida de empleo calificado en sectores como asesorías legales, administrativas y contables. La firma limitó al 5% la posibilidad de los accionistas de salir de su fondo HPS Corporate Lending, frente al pedido de rescatar un 9,3% de las participaciones.
La agencia Bloomberg advirtió que se trató del caso más claro de bloqueo de retiradas entre los principales fondos de crédito privado, luego de que colapsos de alto perfil generaran inquietud sobre las normas de concesión de préstamos.
El “vuelo a la calidad” y el impacto local
Con el petróleo amenazando los 100 dólares y BlackRock con dificultades para frenar una corrida, el mercado financiero potenciará el “vuelo a la calidad” hacia activos seguros. Esto complica especialmente el acceso al financiamiento para países emergentes como Argentina y sus provincias.
La provincia de Entre Ríos salió a buscar 500 millones de dólares y solo pudo obtener 300 millones a una tasa superior al 9% hace apenas unas semanas, mostrando la crudeza del escenario. Esta situación también afecta los planes de financiamiento de Buenos Aires, Neuquén y Córdoba, entre otras.
La estrategia del Gobierno nacional y las reservas
El ministro de Economía, Luis Caputo, reiteró que no tienen intención de salir a los mercados internacionales y que buscarán financiamiento en el mercado local, a través de la colocación de un bono para captar fondos de actividades no declaradas. Sin embargo, el mercado mantiene dudas sobre la capacidad de afrontar los vencimientos de deuda de este año y el próximo.
La mirada está puesta en el Banco Central y su plan de acumulación de reservas, que este año logró comprar más de 3000 millones de dólares, alimentados por deuda empresaria y créditos en divisas. Si la crisis global cierra la posibilidad de colocar deuda a provincias y empresas, esta capacidad de acumulación se resentirá.
El dilema del campo y la presión inflacionaria
La crisis generada por la deuda hizo subir el precio de commodities como la soja, lo que mejora el valor de las exportaciones pero presenta un dilema para los productores entrerrianos: vender ahora con un tipo de cambio bajo o esperar a ver el impacto del conflicto en Medio Oriente tanto en los precios como en el tipo de cambio local.
La primera reacción en el mercado local es un aumento de la presión por la dolarización de carteras. El BCRA viene controlando esta presión administrando la suba del tipo de cambio, pero con una volatilidad que dificulta la estabilización y complica la decisión de fijar precios de las empresas. En la primera semana de marzo, los precios se dispararon un 1,7%, la mayor variación semanal del año, marcando un proceso de aceleración inflacionaria que podría incrementarse si las petroleras deciden trasladar los precios internacionales al consumidor.
