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Certificación de eficiencia energética en edificios

¿Alguna vez sentiste que tu hogar es una heladera en invierno y un horno en verano? La culpa no es siempre del clima, sino de cómo está construido o aislado tu edificio. Hoy hablamos de la certificación de eficiencia energética, un “etiquetado” similar al que tienen las heladeras o lavarropas, que nos dice cuánta energía gasta una vivienda para mantenerse confortable. Es como sacar el carnet de salud de tu casa: si tiene buena nota, ahorrás plata y cuidás el planeta; si tiene mala, es hora de hacer ajustes.

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Esta certificación evalúa cosas clave: qué tan bien aíslan las paredes, si las ventanas dejan escapar el calor y cómo funciona la calefacción o refrigeración. El objetivo es simple: lograr el máximo confort gastando la menor cantidad de luz o gas posible. En nuestra región, donde los extremos de temperatura son comunes, tener un edificio eficiente puede significar una reducción drástica en las facturas de servicios, algo que todos agradecemos a fin de mes.

No hace falta demoler nada para mejorar la eficiencia. Pequeños cambios marcan la diferencia. Sellado de puertas y ventanas, instalación de burletes, uso de cortinas térmicas o incluso pintar el techo de colores claros para reflejar el sol son soluciones accesibles. Si estás pensando en alquilar, comprar o construir, pedir este certificado es un acto de inteligencia financiera. Un edificio clase “A” es una inversión que se paga sola con el tiempo, mientras que uno clase “G” es un pozo sin fondo para tu bolsillo.

¿Es obligatorio tener este certificado para vender o alquilar?

En muchas jurisdicciones ya es un requisito legal obligatorio para realizar operaciones de venta o alquiler, ya que garantiza la transparencia sobre los gastos futuros del inmueble.

¿Cuánto puedo llegar a ahorrar en mis facturas?

Dependiendo de la mejora, un hogar eficiente puede reducir el consumo de energía para climatización entre un 30% y un 50%, lo que se nota inmediatamente en el bolsillo.

¿Quién me hace el trámite de la certificación?

Debe realizarlo un profesional idóneo (arquitecto o ingeniero) matriculado, quien inspecciona la vivienda y emite la etiqueta correspondiente según la normativa vigente.

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