La caída de la coparticipación tensiona las finanzas provinciales
El senador provincial Rubén Dal Molín recordó que Entre Ríos arrastra una dependencia de los recursos coparticipables, y que la recaudación del IVA, Ganancias y Bienes Personales se desaceleró. “Esto obliga a incorporar una mirada de realismo fiscal en cada decisión vinculada al gasto público”, expresó.
En las últimas horas, Dal Molín señaló que la provincia arrastra una estructura de ingresos “fuertemente vinculada a la coparticipación federal”, que representa aproximadamente el 75 por ciento de los recursos tributarios. Por eso, la dinámica de la recaudación nacional resulta determinante para el equilibrio de las cuentas entrerrianas.
Desaceleración en los tributos clave
En ese sentido, advirtió que durante el año pasado los principales tributos que integran la masa coparticipable, en particular IVA, Ganancias y Bienes Personales, mostraron una desaceleración significativa desde el primer trimestre, con impacto directo en la coparticipación. “En términos reales, se registraron variaciones negativas durante los últimos tres trimestres del ejercicio, profundizándose hacia el final del año”, indicó el legislador.
Rigidez en el gasto provincial
El senador remarcó además la rigidez de la estructura del gasto provincial: salarios, jubilaciones, coparticipación a municipios e intereses de la deuda pública absorben más del 95 por ciento de los recursos disponibles. Este escenario reduce de manera sustantiva el margen para invertir en obras de infraestructura pública en nuestro territorio.
Sobre el contexto económico general, Dal Molín agregó que el consumo se mantiene en una meseta, con varios meses de caída, y que las proyecciones reflejan un panorama austero. “Esto obliga a incorporar una mirada de realismo fiscal en cada decisión vinculada al gasto público”, reiteró.
Finalmente, subrayó que “la caída de los recursos coparticipables obliga a tomar decisiones responsables, basadas en datos y no en voluntarismos”. Afirmó que los momentos complejos “requieren prudencia fiscal, no como una opción ideológica, sino como una condición necesaria para garantizar previsibilidad, continuidad y responsabilidad en la gestión de lo público”. (APFDigital)







