El festejo oficial por la inflación choca con el ajuste real en los hogares
Inflación cerró en su nivel más bajo en ocho años, pero el ajuste en los hogares entrerrianos se profundiza
En las últimas horas, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó en sus redes sociales que el año concluyó con “la inflación más baja de los últimos 8 años”, tras conocerse el dato del Índice de Precios al Consumidor del INDEC. El indicador cerró en 31,5%, el guarismo más bajo desde diciembre de 2018. Sin embargo, un análisis pormenorizado muestra que, en términos mensuales, se trató de la inflación más alta en los últimos ocho periodos. Además, varios rubros cerraron el año con subas muy por encima del promedio, como transporte, alquileres, educación, servicios públicos, salidas recreativas y prepagas. Su peso en el gasto de los hogares entrerrianos está subestimado en la actual medición oficial.
El día a día de las familias: ajustes y recortes forzosos
Esta realidad se refleja en la vida cotidiana de los entrerrianos. Un relevamiento privado realizado en el último mes del año pasado indica que 6 de cada 10 argentinos se vio obligado a ajustar su presupuesto cotidiano, ya que al menos el 50% no llega a terminar el mes con sus ingresos. El 67% recortó gastos en asados con amigos y familia, el 70% ajustó sus salidas recreativas y un porcentaje similar dejó de tomar taxis o usar aplicaciones de transporte. Sumado a esto, 4 de cada 10 personas no tiene expectativas de mejora en lo laboral.
Los datos ponen sobre la mesa cómo cerró el segundo año de gobierno de Javier Milei para la mayoría de los argentinos: la medición oficial evidencia una inflación menor a años previos, pero sostenida a costa de restricciones familiares permanentes.
Más ajuste en las economías domésticas
Las consecuencias del modelo económico son palpables: cae el poder de compra, aumenta el desempleo y crece la búsqueda de más fuentes de ingreso –pluriempleo– en un contexto donde el gasto fijo en servicios esenciales se disparó. Seis de cada diez hogares se vio obligado a recortar gastos de su presupuesto cotidiano en el último mes del año pasado. Esto sucedió en un contexto en el que al menos la mitad manifestó quedarse sin dinero antes de terminar el mes y, en directa relación, el 57% de los hogares se endeudó para cubrir necesidades de subsistencia.
Según la última Encuesta “Social Mood” de la consultora Moiguer, la restricción se focalizó en rubros específicos: el 70% recortó sus salidas a comer comparado con el año anterior, el 69% disminuyó sus gastos en bebidas alcohólicas y golosinas, 7 de cada 10 dejó de usar taxis o apps de transporte y el 67% relegó asados con amigos o familia.
Destrucción de empleo y pérdida de poder adquisitivo
Pese a la promesa de “terminar” con la inflación, el problema persiste mientras más población se queda sin empleo y con menor poder de compra. En los primeros dos años del Gobierno se perdieron 270.852 puestos asalariados formales. El sector privado fue el más golpeado, con una aceleración de la destrucción de puestos en los últimos meses. La industria, que es la que más empleo genera, perdió más de 60.000 puestos desde fines de 2023.
En materia de ingresos, la situación es crítica: se necesitan al menos cuatro salarios mínimos para evitar caer en la pobreza, pero el 70% de los trabajadores percibe un sueldo inferior al millón de pesos por mes. Desde el Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) indicaron que cada trabajador registrado en el sector privado perdió, en promedio, casi dos millones de pesos desde diciembre de 2023. Los estatales quedaron 19% por debajo del poder de compra de fines de 2023, y la jubilación media es hoy 23% menor.
El peso “oculto” de los servicios y las tarifas
La medición del IPC subestima actualmente el peso de los servicios y regulados en el gasto de los hogares. Se estima que la inflación del año pasado hubiera sido mayor con el nuevo índice que el INDEC lanzará próximamente. Mientras el nivel general creció 31,2% en el año, rubros clave se dispararon muy por encima: Educación (+52,3%), Vivienda, servicios y combustibles (+41,6%), los alquileres superan el 70% de alza, y los Alimentos y Bebidas terminaron con una suba del 32,2%.
El peso de las tarifas de servicios en los gastos familiares se cuadruplicó en la gestión actual. Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) señaló que los más perjudicados son los hogares de ingresos medios, que en diciembre de 2025 tuvieron tarifas 275,3% más altas que en noviembre de 2023 en términos reales. También persisten barreras económicas para acceder a atención médica, odontológica y medicamentos, especialmente en hogares de estratos bajos y entre las personas mayores.
Mientras el Gobierno Nacional celebra una supuesta “normalización económica”, las familias entrerrianas transitan un ajuste que se expresa en la mesa, en la salud y en el futuro. El cambio en la “forma de consumir” es, en los hechos, la traducción cotidiana de ingresos que no alcanzan, derechos que se erosionan y deudas que se disparan.
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